¿EN REALIDAD QUIERES LA PAZ?
POR: MARIA JHOANNA BUITRAGO BRAND
Código: 2070030
jhoanita_bb2@hotmail.com
Toda Colombia pide la paz a gritos, queremos salir a pasear con nuestras familias por las carreteras de nuestro país, los campesinos desean sus tierras de las que fueron sacados sin compasión y hoy en día son desplazados que no tienen donde ir y esto no lo es todo, están las famosas minas quiebra patas estas famosas mini bombas que aunque no acaban con la vida de las personas terminan por destruir los sueños de niños, jóvenes, viejos y padres de familia que luchan por lograr darle un buen futuro a sus hijos y si le sumamos a todo esto que día a día desaparecen personas capturadas por la guerrilla, alejándolos de sus familias y privándolos de su libertad, derecho de todo ser humano.
En medio de todo esto, se comenzó a hablar sobre el acuerdo humanitario “¿es posible el acuerdo humanitario?” Mauricio Uribe[1] dice que:
Si es posible teniendo en cuenta momentos o acontecimientos que así lo demuestran, como el acuerdo de remolinos del Chaguan en 1997 donde se liberaron 60 soldados y 10 infantes de la marina que se realizo en el periodo de Gobierno de Ernesto Samper , también hablaba de la liberaron de 310 policías en julio de 2001 por parte de la FARC con lo que quiere conseguir cultivar ese espirito de fe y esperanza en cada colombiano, pero hay otra pregunta que todos nos aremos si esto es así de fácil como se muestra ¿ por que no hemos conseguido la paz absoluta? (Uribe Mauricio, 2005)
Tal vez y sin darnos cuenta entre todos podemos lograr eso que tanto anhelamos la guerra injusta, las vidas en manos de personas sin corazón y los actos que cometemos sin pensar, en todo lo que nos puede llegar a afectar son los que sin duda nos tienen de esta manera.
“El gobierno se preocupa más por recuperar a los secuestrados que por liberar el país entero” (Uribe Mauricio, 2005)
Para poder lograr lo antes dicho se tendrían que respetar el DIH (derecho
Internacional humanitario). Algo que al parecer muchos de nosotros ni quiera conocemos, donde muchas personas hemos tenido que pagar las Consecuencias de esta guerra absurda; por ejemplo, marta fragua estudiante de décimo semestre de periodismo en la universidad autónoma me contaba que su padre murió en manos del ELN lo cual aún no supera.
Por otro lado Como es inexplicable la cantidad de desplazados tirados en un semáforo que cada vez aumenta mas.
Lo que más duele de todo esto es que la guerra de nuestro país se la debemos no solo a los grupos al margen de la ley, sino que también tenemos que enfrentarnos a la guerra diaria que vivimos frente a la pobreza. La guerra no solo la vivimos en la calle, la guerra la tenemos en las mismas casas de familia donde se presentan violaciones, maltratos, y como si fuera poco mandan a los niños a trabajar mientras ellos se ven la película de moda y si no llegan con el dinero los maltratan y castigan, ¿qué buenos pensamientos pueden tener estos niños que ven cómo son maltratadas sus madres? Tal vez por esto es que los ladrones y delincuentes de hoy en día son en muchos casos niños de 13,14 y 15 años que dejan en libertad a las 24 horas porque son menores.
Muchos jóvenes delinquen conscientes de que su condición de menores de edad los inmuniza contra el castigo penal. "Algunos son múltiples homicidas y sólo están ocho días en el Valle del Lili", revelan expertos consultados por El País.” (Diario EL PAIS 2005)2
¿cómo queremos conseguir la paz? si tan solo pensamos en el pantalón de marca mínimo de 200 mil pesos y no en el niño o anciano que necesita 200 pesos para un pan, si lo único que hacemos es criticar al que tenemos al lado, si nos desquitamos de los demás por los errores nuestros.
la muerte injusta que no se fija en edades, cultura, raza ni religión tan solo nos pasa, pero en ese momento es cuando nos duele de verdad y sentimos la guerra como nuestra porque si le sucede a otra persona ni nos va ni nos viene, tal vez esto se lo debemos a la época en la que estamos donde tan solo nos importa el bien de nosotros mismos pasando por encima de las personas,
La pobreza aumenta mas y mas y cuando tenemos la oportunidad de ayudar nos hacemos los que no vemos ni oímos; como el caso que vimos hace poco, de un señor que estaba siendo golpeado y su hijo lo intentaba defender, ¿por qué nadie ayudó a este señor? ¿Por qué nadie llamó la policía? Tan solo se preocuparon por sacar el celular y filmar lo que sucedía como si fuera un circo
¿Qué futuro tiene nuestro país? ¿De este modo conseguiremos la paz? ¿Vamos a poner ese granito de arena que se necesita al fin? ¿Lograremos la paz si hablamos y atacamos sin medir consecuencias?
Coloquémonos la mano en el corazón es hora de que terminemos con todo esto, tu sabes que hacer, no te detengas hay muchas personas que necesitan de ti no te quedes callado, entre todos lograremos construir una Colombia mejor.
BIBLIOGRAFIA
URIBE, Mauricio, (2005). ¿Es posible un acuerdo humanitario? En: http://www.voltairenet.org/articule126664.html, publicado el 4 de agosto de 2005.
Tomado de el diario “EL PAIS”
http://www.elpais.com.co/paisonline/notas/Abril242003/D424N1.html
[1] Investigador y docente del Centro de Investigaciones en Desarrollo Regional de la Universidad Los Andes de Bogotá, Colombia.
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domingo, 11 de noviembre de 2007
viernes, 9 de noviembre de 2007
EL DESPLAZAMIENTO, PROBLEMA DE VIOLENCIA SOCIAL EN COLOMBIA
Uno de los problemas que se vive en Colombia desde hace décadas, pero que se ha vuelto notable recientemente, es el desplazamiento forzado. Este ha sido provocado por grupos ilegales, guerrilla y grupos armados que obligan a estos campesinos a huir de sus terrenos, para ellos poder seguir su trabajo ilícito en estas propiedades ajenas, si los campesinos no obedecen en salir de sus tierras, estos grupos realizan una “masacre campesina” para así lograr su cometido. Según la UNICEF los intensos combates que se presentan desde el 14 de abril del presente año, han dejado desplazados a 6000 personas entre ellas 3000 niños en la región del Cauca (UNICEF Colombia, 2005). En los últimos tres años el abismo entre sus cifras y las oficiales se ha cerrado dramáticamente y es aceptado que la guerra desplaza entre 300 mil y 350 mil personas por año. (EL TIEMPO COLOMBIA, 2003,)Por este motivo, los desplazados toman rumbos hacia las ciudades buscando un refugio para poder salvar sus vidas, es por eso que vemos en los semáforos a estas personas con muchos niños, ya que la estructura familiar campesina depende del jefe de hogar y son familias numerosas que no se pueden mantener en la ciudad. Las encontramos pidiendo dinero para poderse alimentar y pagar un cuarto donde pasar la noche, algunos no lo logran conseguir y les toca dormir debajo de un puente o en las calles.
Ser campesino no es ser pobre necesariamente, estas son personas que saben trabajar en el campo y no son competentes en la ciudad, por eso es que estas personas no saben defenderse, y pasan a ser un ‘estorbo’ en la ciudad, pues se ubican en el centro o en las calles a pedir ayuda, sitúan sus viviendas y también, como no saben hacer nada en este sitio, se ponen de vendedores ambulantes para satisfacer sus necesidades.
Ser campesino no es ser pobre necesariamente, estas son personas que saben trabajar en el campo y no son competentes en la ciudad, por eso es que estas personas no saben defenderse, y pasan a ser un ‘estorbo’ en la ciudad, pues se ubican en el centro o en las calles a pedir ayuda, sitúan sus viviendas y también, como no saben hacer nada en este sitio, se ponen de vendedores ambulantes para satisfacer sus necesidades.
La mayoría de campesinos tiene baja escolaridad por lo que al llegar a la ciudad sus opciones laborales son muy pocas. Hay desempleo en el país y no hay trabajo suficiente ni siquiera para los que viven en la ciudad, ni para los que tienen un título profesional; así que los desplazados no tienen ninguna esperanza de trabajar en este lugar, no porque no sepan hacer nada, sino que lo que saben hacer no se puede lograr en una ciudad, o no es lo que se necesita hacer en ella.
Pero el trabajo no es el único problema, además, las personas en la ciudad los maltratan, sin saber todo lo que han podido aguantar estas personas en sus tierras, sin tener en cuenta la angustia que están cargando por ser desterrados de sus tierras sin ninguna oportunidad y quedando a la deriva, violándose todos sus derechos a la vivienda y el derecho a vivir dignamente.
Pero el trabajo no es el único problema, además, las personas en la ciudad los maltratan, sin saber todo lo que han podido aguantar estas personas en sus tierras, sin tener en cuenta la angustia que están cargando por ser desterrados de sus tierras sin ninguna oportunidad y quedando a la deriva, violándose todos sus derechos a la vivienda y el derecho a vivir dignamente.
Por eso es que los campesinos desplazados hacia las ciudades pierden su condición de trabajador del campo y pasan a ser indigentes, pobres o incluso delincuentes y además en la ciudad son víctimas de maltratos y exclusión; por los que se les hacen necesarios mejores planes para la atención y protección de los desplazados. Al respecto, Calle y Suaterna[1] afirman que estos nuevos ciudadanos son conocidos como ciudadanos sin derecho, seres que llegan cargados de terror, y llegan a un lugar extraño donde nadie los comprende y no los conocen, y llegan a la ciudad porque necesitan protección. El Estado les debería ofrecer y garantizar en su lugar de origen. (CALLE Y SUATERNA, 2006:2-3)
El Estado entonces no tiene ningún derecho a negar la protección a los desplazados ya que esta es una obligación con la que debe responder “Porque como lo ha dicho la Corte Constitucional en sentencia T 025 de 2004 a través de la cual declaró el estado de cosas inconstitucional, la condición de desplazado se adquiere de facto, esto, es que la persona es desplazada desde el momento en que se ve obligada a abandonar su lugar de origen”. (CALLE Y SUATERNA, 2006:4)
El Estado entonces no tiene ningún derecho a negar la protección a los desplazados ya que esta es una obligación con la que debe responder “Porque como lo ha dicho la Corte Constitucional en sentencia T 025 de 2004 a través de la cual declaró el estado de cosas inconstitucional, la condición de desplazado se adquiere de facto, esto, es que la persona es desplazada desde el momento en que se ve obligada a abandonar su lugar de origen”. (CALLE Y SUATERNA, 2006:4)
Pero la ayuda del gobierno no es suficiente para estas personas, porque no les devuelve el derecho a su vivienda, y tampoco previene el desplazamiento forzado por parte de los grupos armados que son los culpables de toda esta ola de violencia.
Lo único que puede hacer el Estado es brindarle a los desplazados un poco de protección a lo que es la vivienda, le dará un tiempo en donde puedan pasar la noche más la alimentación mientras buscan un lugar en donde vivir.
[1] Integrantes del Programa de Atención Jurídica Integral a la Población Víctima del Desplazamiento Forzado, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, Universidad de Antioquia.
[1] Integrantes del Programa de Atención Jurídica Integral a la Población Víctima del Desplazamiento Forzado, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, Universidad de Antioquia.
Lo único que puede hacer el Estado es brindarle a los desplazados un poco de protección a lo que es la vivienda, le dará un tiempo en donde puedan pasar la noche más la alimentación mientras buscan un lugar en donde vivir.
[1] Integrantes del Programa de Atención Jurídica Integral a la Población Víctima del Desplazamiento Forzado, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, Universidad de Antioquia.
[1] Integrantes del Programa de Atención Jurídica Integral a la Población Víctima del Desplazamiento Forzado, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, Universidad de Antioquia.
La población desplazada no se atreve a denunciar este caso de violencia al estado, por temor a las amenazas que les ha hecho estos grupos violentos, y el miedo a ser mas discriminados por la sociedad, y otros por no revivir el momento de sus vidas más trágicos que han vivido, por no revivir las secuelas que les ha dejado esta ola de violencia.

En colaboración con las autoridades colombianas y los indígenas el UNICEF también está poniendo en marcha una campaña educativa que busca crear consciencia sobre la amenaza que representan las minas que es otro problema incluido en el tema del desplazamiento forzado. (UNICEF Colombia, 2005).
En conclusión, el desplazamiento forzado es un tema que afecta a la sociedad colombiana diariamente, ya sea en unos territorios más que otros. Mientras continúe este conflicto, el Estado debe orientar la protección ya que son muchos los campesinos que diariamente les toca huir de sus tierras porque se les ha maltratado, y violado sus derechos.
BIBLIOGRAFIA
UNICEF Colombia (2005) La violencia en Colombia produce el desplazamiento de familias indígenas, En: http://www.unicef.org/spanish/protection/colombia_26334.html
CALLE P. Adriana, y SUATERNA H., Beatriz (2006) Desplazamiento forzado en Colombia, Programa de Atención Jurídica Integral a la Población Víctima del Desplazamiento Forzado, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, Universidad de Antioquia EN: www.derechoydesplazamiento.net/IMG/rtf/ENSAYO_ESCRITORIO.rtf
EL TIEMPO, Bogotá Colombia, mayo 26 de 2003, Desplazados ¿Cuántos son?, informe nacional de derechos humanos En:
http://www.indh.pnud.org.co/articuloImprimir.plx?id=26&t=informePrensa
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